◄ ¡ Hola ¡ Saludos desde MÉRIDA (España). Ciudad romana y Monumental. Si puede, no deje de visitarla. │◄ Hello! Greetings from MERIDA (Spain) Roman and Monumental City. If it can, it does not let visit it │◄ Bonjour ! Salutations de la ville romaine et monumentale de MÉRIDA (Espagne). Si elle peut, elle ne laisse pas la visite il. │◄ Hallo! Grüße MÉRIDA (Spanien) von der römischen und hervorragenden Stadt. Wenn sie kann, läßt sie nicht Besuch es. │◄ Ciao! Saluti dalla città romana e Monumental de MERIDA (Spagna). Se può, non lascia la chiamata esso. │◄ Hello! Cumprimentos da cidade Roman e Monumental de MERIDA (Spain). Se puder, não deixa a visita ele.

Christopher Reeve

♦            Sección:   BIOGRAFÍAS            ♦

 
Christopher Reeve en el papel de Superman

U

n Superman en su intento de recuperar algo de movilidad. Pero el milagro está lejos.

{ 25-IX-1952 10-X-2004 }

por José Luis de la Serna*

    Actor.
    Nacido en Nueva York, se enfundó el traje de Superman y las gafas del tímido Clark Kent en cuatro ocasiones. También fue un atribulado ejecutivo en “Interferencias” y un sacerdote con problemas de conciencia en “Monseñor”. Quedó tetrapléjico por un accidente hípico en 1995 y desde entonces luchó por recobrar el movimiento abogando por la investigación con células madre.

Su caballo tropezó en uno de los obstáculos mientras participaba en un concurso de saltos, a finales de mayo del año 1995. Christopher Reeve, casi dos metros de estatura y 120 kilos de peso, salió despedido hacia adelante y cayó de cabeza en la arena. El impacto brutal provocó la fractura de dos vértebras cervicales, a la altura de la base del cráneo, y seccionó la médula espinal. La tetraplejia fue instantánea y tan severa, que el actor que había dado vida al indestructible Superman en la pantalla grande, dejó de respirar al quedar paralizados sus músculos diafragmáticos. Las rápidas asistencias sanitarias le intubaron en el mismo lugar del traumatismo e impidieron la parada cardiaca. Allí empezó el calvario de un personaje público que luchó denodadamente, hasta hace pocas semanas, para intentar recuperar algo de las facultades perdidas tras el fatal percance.

Reeve probó todo lo imaginable para conseguir un poco de movilidad. Puesto que disponía de recursos económicos, contaba con un equipo completo de cuidadores que le ayudaban las 24 horas del día, no sólo en su terapia habitual sino también en la puesta en práctica de estrategias nuevas que se intentaban probar con él. Una de ellas fue la de sentarlo a diario en una bicicleta estática especialmente construida para él, sobre la que pseudopedaleaba gracias a unos electrodos que activaban en cierta manera los músculos de sus piernas. De esta forma se pretendía que su médula recibiera impulsos procedentes de las zonas distales del cuerpo que ayudaran algo a la regeneración nerviosa de la zona lesionada. Los avances del actor fueron mínimos mientras que las complicaciones de su situación seguían minando su salud. Una infección generalizada, debido a una escara que no curaba nunca, acabó recientemente con su vida.

Nadie se atreve a anticipar las fechas en las que el tratamiento de las lesiones medulares pueda ser mejor del que tienen ahora. Los daños estructurales del tejido nervioso apenas se regeneran y la fibrosis que se instaura en la zona traumatizada dificulta, impide, la posibilidad de que se restablezcan las conexiones tisulares con la “finura” suficiente como para volver a tener la movilidad que se tenía antes, cuando no había patología alguna.

Los optimistas creen que la medicina regenerativa que se predice, y que vendrá de la mano de las llamadas células madre, tiene tanto potencial que resolverá muchas patologías, entre ellas las lesiones medulares más graves. La realidad es que –con las células madre en el sistema nervioso– los deseos voluntaristas van más allá de los datos científicos.

De hecho, y a pesar de los avances y éxitos que se han logrado con terapias experimentales en ratones parapléjicos por lesión medular, quedan aún muchos años antes siquiera de entrever que la regeneración total del tejido nervioso lesionado, o perdido, pueda ser una realidad clínica.

    {* José Luis de la Serna es subdirector del área de salud de El Mundo}

 Fuente: El Mundo Magazine.

Compartir

1 comentarios:

Bet del Mar dijo...

Hola Fali!
Cuantos recuerdos me trae nombrar a este ser, este artista, y luchador de la vida.
Ya hace casi cuatro años de su muerte, pero a través de los personajes que encarnó en el cine, nunca lo olvidaremos.
No solamente su personaje de Superman, que lo llevó a la fama, sino también su increíble e impecable papel en el precioso film (uno de mis favoritos) "Somewhere in Time".
Evidentemente, Reeve, era un ser especial que trasuntaba más allá de sus personajes de ficción.
De hecho siempre que pudo colaborar lo hizo, y se notaba en él la humildad de los grandes.
Saludos! y mis respetos a este gran ser:
BeT