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Lictor

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L

ictor.

1. m. Entre los romanos, ministro de justicia que precedía con las fasces a los cónsules y a otros magistrados.

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No existe la palabra lictor en este diccionerio

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 Definiciones de lictor en la web:

  • Lictor (plural lictores). Los lictores eran oficiales públicos que durante el periodo republicano de la Roma clásica se encargaban de escoltar a ...
    es.wikipedia.org/wiki/Lictor
  • servidor de los magistrados provistos de imperium (véase esta palabra) y símbolo del poder de éstos; llevaban un haz (véase fasces) formado de ...
    www.historicodigital.com/historia-de-roma/glosario-terminos-latinos/


     Fuente:  Real Academia Española │Espasa Calpe│ Google │ Imagen de Internet.

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  • Tal día como hoy... 17.10.2008

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     Fuente:  Google

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    Destino: las estrellas

    Richard Garriott
    Garriott pagó US$30 millones por el boleto.

    E

    El turista espacial Richard Garriott despegó exitosamente hacia el espacio este domingo siguiendo los pasos de su padre, el astronauta retirado Owen Garriott.

    El estadounidense Richard Garriott pagó aproximadamente US$30 millones para realizar un viaje de diez días con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI).

    El turista partió a bordo de la nave espacial Soyuz TMA-13, que fue lanzada desde el Cosmódromo de Baikonur en Kazajistán a las 0701 GMT.

    En 1973 Owen Garriott pasó 60 días en Skylab, la primera estación espacial de Estados Unidos.

    Durante ese período, el astronauta tomó una gran cantidad de fotografías de la superficie de la Tierra.

    Este domingo Owen Garriott, de 77 años, brindará apoyo a su hijo desde la misión de control ubicada en Moscú.

    El turista espacial Richard Garriott, un diseñador de juegos de computadora de 47 años, estará acompañado durante el trayecto por el astronauta estadounidense Mike Fincke -quien se convertirá en el comandante de la estación espacial- así como por el ingeniero de vuelos ruso Yuri Lonchakov.

    Tareas experimentales

    Los astronautas profesionales supervisarán el arranque de un nuevo equipo de asistencia para la EES, lo que permitirá su ocupación a tiempo completo y el incremento de la cantidad de tripulantes de tres a seis, a partir de mayo.

    Richard Garriott es inversionista y miembro del directorio de Space Adventures, una compañía estadounidense pionera en el turismo espacial, que ha gestionado los vuelos a bordo de la nave espacial rusa para otro cinco millonarios, entre ellos el primer explorador espacial Dennos Tito en 2001.

    Soyuz

    Garriott partió a bordo de la nave espacial Soyuz TMA-13.

    Sus planes comprenden realizar experimentos durante su viaje entre ellos uno que involucra el crecimiento de proteína cristal en nombre de compañías que según indicó, han pagado un "porcentaje significativo" del precio del boleto espacial.

    Garriott también dijo que tomaría fotografías para documentar cómo la superficie de la Tierra ha cambiado en los 35 años desde el viaje de su padre.

    Fincke y Lonchakov sustituirán a la tripulación actual de la estación -el comandante Sergei Volkov y el ingeniero de vuelo Oleg Kononenko- que se espera regrese a Tierra junto con Garriott el 23 de octubre tras haber pasado seis meses en el espacio.

    En abril, Volkov se convirtió en la primera persona del mundo en formar parte de una segunda generación de exploradores espaciales.

    Su padre es el cosmonauta Alexander Volkov, un veterano en vuelos espaciales de larga duración hacia las estaciones rusas Saliut 7 y Mir.

    Los cosmonautas han estado investigando la causa de dos recientes aterrizajes desviados de la ruta prevista del Soyuz.

    Según informó el corresponsal de la BBC Rayhan Demytrie, desde Almaty, este lanzamiento se produce en un momento de tensión entre Moscú y Washington en torno al conflicto en Georgia.

    Los estadounidenses deberán depender de la misión rusa Soyuz para trasladar a sus astronautas a la EEI hasta 2010.

    Fuente:  BBC Mundo 

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    Paseando por Sevilla (y 28)

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     Fuente: Pedro Benítez González

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    Españoles en tiempos pasados (y 23)

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     Fuente:  Cortesía de Miguel Hernández. Junta de Extremadura.

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    Salón del Automóvil de París 2008 (y 13) Final

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     Fuente:  20minutos.es

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    La corbata va perdiendo poder

     
      ◄ ¡ Artículo un tanto prolijo, pero no por ello deja de ser muy interesante ! ◄ 

    ¿

    Podrá liberarse el hombre de ella? En Estados Unidos se venden casi la mitad de corbatas que hace 12 años. En España, un 3% menos que en 2007 y, en general, empieza a notarse una tendencia a la baja en su uso en todos los rincones del planeta. Mientras hay quien augura que tardará mucho en salir del armario, otros plantean que tiene sus días contados, como los cinco "jefazos descorbatados" que posan para Magazine.

    "Me resulta antigua y espero que inventemos algo para sustituirla". Anselm van den Auwelant, Consejero Director General de Grupo Cortefiel 

    UNA PRENDA A DEBATE

    No fue éste un julio muy caluroso en Madrid, pero el aire que se respira en la capital, seco y contaminado, siempre es sofocante durante los meses estivales y la corbata no ayuda a sobrellevarlo. En concreto, aquel miércoles día 2, el día amaneció fresco, unos ı7 grados en el centro de la ciudad, pero aún así el ministro de Industria, Miguel Sebastián, decidió acudir sin la simbólica prenda al pleno que se celebraba en el Congreso para hablar de la crisis económica. Desde los albores de la democracia, cuando los jóvenes socialistas, con Felipe González a la cabeza, presumían de no llevar esta prenda burguesa, no se había visto semejante despechugamiento en la Cámara Baja. Porque, excepto durante las campañas electorales, hoy es casi tan raro ver a un político (de izquierdas o de derechas) sin corbata como a un cura con sotana o un banquero vestido de sport. Así que el gesto de Sebastián (y a pesar de que tenía fecha de caducidad, ya que con la llegada del otoño la corbata ha regresado al cuello ministerial) volvía a poner de actualidad la disyuntiva sobre el uso o desuso de este complemento masculino.

    La liga de los sin corbata pronto se apresuró a leer en el descorbatamiento del ministro una señal más de que la polémica prenda no goza de tan buen estado de salud como antaño. En su argumentario, manejaba datos reveladores. Según una reciente encuesta de Gallup, el número de estadounidenses que lleva corbata a diario descendió el año pasado a un mínimo histórico del 6%, frente al ı0% de 2002. Y las ventas de este complemento en 2007, casi 475 millones de euros, están muy lejos de las que se registraron en ı995, cuando el sector vivía días más felices y facturaba cerca de un billón de euros. La cosa se ha puesto tan fea que la Asociación de Accesorios de Moda Masculina, que agrupaba a los fabricantes norteamericanos, se disolvió el pasado junio por la crisis de un sector que vive de los modelos de importación.

    "Las reticencias mueren cuando algo se generaliza". Mario Federico, Senior VicePresident Restaurant Execution Mcdonald's España.

    "Las reticencias mueren cuando algo se generaliza". Mario Federico, Senior VicePresident Restaurant Execution Mcdonald's España.

    Si en España, y el resto del mundo, acabamos siguiendo los pasos que marca el mercado textil americano –como sucede habitualmente aunque con cierto retraso–, la corbata debería empezar a echarse a temblar. Por el momento, y según el Centro de Información Textil y de la Confección (CITYC), en 2007 se vendieron la friolera de ı0.ı65.000 unidades en nuestro país, lo que supone que nos gastamos en corbatas más de 43 millones de euros. Pero, a pesar de las buenas cifras, la producción nacional, tal y como sucede en Estados Unidos, ha caído casi un 27% en los últimos cuatro años. Y, por otro lado, según la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos, las ventas registradas hasta agosto fueron un 3,4% menores que las realizadas hace un año, otra prueba de que su uso está disminuyendo.

    Tres siglos de debate. A pesar de que esta prenda es, desde finales del siglo XIX, un básico del uniforme masculino, históricamente ha contado con grandes defensores que la han considerado un símbolo de masculinidad (hay incluso quien ve en ella un símbolo fálico...) y enconados detractores que han criticado su total inutilidad. Pero lo cierto es que en su origen, sí tuvo un por qué.

    Las primitivas corbatas (cuya paternidad debemos a los mercenarios croatas que servían al rey frances Luis XIV, que enrollaba en la parte superior de sus camisas unos trozos de tela de colores) fueron muy bien acogidas por los franceses porque sustituían a los almidonados e incómodos cuellos de encaje que padecían los caballeros hasta mediados del s. XVII.

    La corbata que conocemos hoy, que nació en los años 20 y es significativamente más sencilla que la que se lucía hasta entonces, no exime de la bufanda cuando aprieta el frío, pero sí angustia cuando llega el calor y, lejos de verse como una prenda actual y de diseño, se asocia con un estilo clásico y conservador (con la excepción de los modelos de pala estrecha, colores oscuros y materiales que semejan el cuero que algunos exponentes del pop británico y actores han puesto de moda en la última temporada). ¿Por qué entonces sigue colgando del cuello de la mayoría de los hombres una prenda tan poco práctica? Además de porque es un socorrido regalo para los hijos en las onomásticas de sus padres, parece que conserva su puesto en los armarios masculinos por su valor estético, su asociación con la elegancia y el protocolo y, sobre todo, por su gran fuerza simbólica (aporta credibilidad, poder, prestigio...).

    Michael Solomon, editor durante años de revistas masculinas como Esquire y autor de libros de moda como Camisa y Corbata, reconoce que "no es una prenda particularmente cómoda, siempre pasa de moda (o regresa cuando las hemos tirado) y ni siquiera es práctica. Pero de todas maneras se instaló como parte fundamental de la ropa masculina porque une todos los elementos de su vestimenta, aporta respetabilidad instantánea y es un gran símbolo de individualidad".

    "Desmitificar tópicos y romper barreras siempre lleva tiempo". Stephen Morley, director general de Diageo Iberia.

    "Desmitificar tópicos y romper barreras siempre lleva tiempo". Stephen Morley, director general de Diageo Iberia.

    Pedro Mansilla, sociólogo y critico de moda, también opina que la corbata se impuso porque es la única nota de personalidad y coquetería permitida en el rígido vestir masculino: "Los varones están obligados a vestirse de una forma tan ritualizada y similar que encuentran en la corbata la única ventana a la libertad por la que un traje adquiere un tinte personal". Paradójicamente, más que marcar diferencias, contribuye a uniformar a los hombres...

    En cualquier caso, la corbata también logró conquistar el mundo a base de marcar diferencias entre unos y otros y convertirse en el símbolo de lo que querían alcanzar quienes estaban en la base de la pirámide social: formaba parte del uniforme de los colegios privados, era la clave para entrar en los restaurantes más exclusivos, la lucían quienes no realizaban trabajos físicos…

    "Hasta no hace mucho, las madres se enorgullecían de que sus hijos fueran a trabajar con corbata, aunque ganaran mucho menos que sus padres fontaneros o albañiles, porque llevarla era un signo de distinción, de tener estudios, de poder llegar a ser alguien", explica Rafael García Lozano, coordinador de Estilismo de la Escuela Superior de Moda y Empresa. Pero las cosas han cambiado y el lazo al cuello ya no es visto como un distintivo de clase: "Esta prenda ha perdido valor desde que se popularizó y un cargo intermedio puede permitirse la misma corbata que su superior. Además, hoy en día la gente con dinero y poder busca un lujo más personal e íntimo y muchos no quieren que su forma de vestir pueda delatar quiénes son ni lo que tienen", añade García Lozano.

    El influyente Gianni Versace, antes de debutar en la pasarela de alta costura de París en ı990, predijo la desaparición de la polémica prenda y anunció que la eliminaba de su ropa: "Ya no es un símbolo de distinción, sino algo que se ponen hasta los bandidos, e incluso los enyesados hombres de negocios tienen ganas de acabar con la engorrosa corbata", declaró. La cosa quedó en un escándalo puntual, pero su desconfianza, como la que antes habían manifestado los diseñadores de principios del s. XX, volvía a poner de manifiesto que este complemento nunca gozó de un apoyo unánime, ni siquiera entre la industria que vive de sus ventas.

    De hecho, años antes del entierro de Versace, ya hubo quien la dio por muerta al ver cómo empresas de nuevas tecnologías, dirigidas por jóvenes en camiseta y zapatillas, como Bill Gates o Steve Jobs, lograban alcanzar dimensiones planetarias. Gates, el que fuera durante años el hombre con una mayor fortuna de la Tierra, es un caso paradójico porque ha hecho coincidir su jubilación al frente de Microsoft con un redescubrimiento de la corbata, y en no pocas de sus últimas apariciones públicas ha posado con ella al cuello: "Puede ser una cuestión de edad", apunta Mansilla, "o quizá está un poco harto de parecer siempre el pobre de la foto cuando, en realidad siempre es el más rico".

     Por el contrario, Steve Jobs, su eterno rival y fundador de Apple, ha hecho de la no corbata uno de los preceptos más importantes de una religión que profesan miles de jóvenes de todo el mundo y su uniforme (pantalón vaquero, zapatillas blancas y jersey de cuello vuelto negro) es imitado por un gran número de fieles: "Varias veces al año se abren los cielos y el dios Steve, iGod, aterriza en el escenario del Moscone Center: el público chilla enfervorecido y el panorama tecnológico se detiene porque no sólo es un mito del management, sino que además, consigue parecerlo: heterodoxo, descorbatado, con estilo propio...", explica el profesor del Instituto de Empresa Enrique Dans.

    Lo de Gates y Jobs sólo fue el pistoletazo de salida. Los verdaderos problemas para la corbata empezaron cuando, con la búsqueda del desahogo por bandera, se popularizó un concepto en las empresas norteamericanas (que, gracias a la globalización, se extendió al resto del mundo) que, en honor a la verdad, no ha acabado con la corbata, pero sí le ha hecho daño: el casual friday. La estrategia consiste en permitir que los empleados se salten los viernes el código de vestimenta corporativo. Los expertos en Recursos Humanos que la inventaron aseguran que no sólo no dañaba a la imagen de las compañías, sino que contribuye a mejorar el ambiente laboral, el trabajo en equipo, la productividad y hasta la relación con los clientes.

    Cada vez más cuestionada. El mundo se veía tan maravilloso sin corbata que en algunas empresas la medida empezó a extenderse a otros días de la semana, siempre que los compromisos lo permitieran: "Fue un periodo de transición en el que la gente llevaba la corbata en el bolsillo, por si en algún momento del día tenía que ponérsela, y la desterraba definitivamente el fin de semana", recuerda Mansilla. Finalmente, durante el boom de las empresas de Internet, los jóvenes puntocom impusieron el business casual, una vuelta de tuerca que proponía a los trabajadores enterrar el uniforme de traje y la corbata y sustituirlo por otro a base de pantalones de pinzas beige y camisas con botones en el cuello (preferiblemente, con emblema en la solapa).

    "A la corbata le iría mejor si su uso no fuera obligatorio". Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola España.

    "A la corbata le iría mejor si su uso no fuera obligatorio". Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola España.

    A pesar de tantos ataques, la corbata salió victoriosa y entró en el siglo XXI atada sobre todo al cuello de los mandamases del sector político y financiero, donde casi nadie se atreve aún a discutir su presencia. Pero cada vez más voces cuestionan su reinado y estamos asistiendo a un rebrote del movimiento de contestación a la corbata que no niega ninguno de los expertos consultados (aunque no estén seguros de su desaparición). "Es evidente que se está apoderando del hombre, incluso de los que ocupan las altas esferas, una relajación en el vestir y una mayor informalidad que es bien vista por la sociedad", reconoce Mansilla. "Los ataques más fundados contra la corbata siempre se han basado en su nula utilidad", apunta García Lozano, "y por esta causa, a largo plazo podría ser relegada". Además los miembros de la liga anticorbata se agarran a nuevos argumentos para ganar su cruzada.

    Japón fue el país pionero en quitarse la corbata en aras del ahorro energético y del protocolo de Kyoto en defensa del medio ambiente. Hace cuatro veranos, el entonces primer Ministro, Junichiro Koizumi, lo hizo y desde entonces se ha convertido en tradición nacional. La Campaña Cool bizz que impulsó el ministerio de Medio Ambiente nipón recomendaba acudir al puesto de trabajo durante los húmedos y asfixiantes veranos en mangas de camisa para poder subir los termostatos de las oficinas hasta unos quizá excesivos 28 grados. ¿Resultado? El gobierno oriental asegura haber dejado de emitir cada año medio millón de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Y tan contento está con lo conseguido, que en la última cumbre del G-8 celebrada este julio en la isla de Hokkaido trató de internacionalizar su éxito instando a sus ilustres invitados a reunirse en ropa más informal y ecológica.

    Aquí en España, la primera empresa en subirse al carro de la responsabilidad social anticorbatil fue Acciona. Desde 2007 sus empleados visten ropa informal entre el ı5 de junio y el ı5 de septiembre porque, según la compañía, al subir la climatización hasta 24 grados bajaron el consumo energético en unos 50.000 kilowatios (un ahorro del 6,5% en la factura). Miguel Sebastián y Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo que en solidaridad con su compañero se descamisó en verano, también se aferran la noble causa de la ecología para dejar la corbata en casa. Les llovieron, a partes iguales, los aplausos de los que creen que las corbatas no casan con las altas temperaturas y las críticas de quienes consideran que el Gobierno debe vestir esta prenda cuando ejerce funciones representativas, por "antiecológico" que sea.

    Dos grados más. Preocupados estos últimos por salvaguardar las normas no escritas de la urbanidad y la elegancia, se echaban las manos a la cabeza por si, con la excusa del aire acondicionado, se imponía la anarquía textil en el Congreso y terminábamos viendo a los ministros en bermudas y sandalias por sus pasillos. "En realidad", afirma Mansilla, "el contrargumento para los que se escudan en el calor es simple: se supone que esta prenda añade dos grados de temperatura al cuerpo, mientras que la chaqueta suma cinco, así que, puestos a ahorrar, es mejor quedarse en camisa y corbata. Pero, claro, quitando el colectivo gay, acostumbrado a cuidar su cuerpo, casi nadie se atreve a hacer eso porque supone entrar en un nivel de intimidad bochornoso que deja al aire el michelín, los pectorales, las posibles manchas de sudor…".

    Al margen de las temperaturas, una de las últimas esperanzas de quienes ansían ver algún día la salida del armario de la corbata ha llegado de la mano de la ciencia. Hace dos años, varias investigaciones relacionaban el uso de esa prenda con el aumento de la presión intraocular que, a la larga, podría degenerar en glaucoma (una enfermedad que puede provocar la pérdida toral de la vista). Los doctores del Instituto de Ojos y Oídos de Nueva York concluyeron, tras realizar un estudio con 40 pacientes, que "el nudo ajustado constriñe la yugular y aumenta la presión sanguínea en la vena y dentro del ojo". Para evitarlo, recomendaban llevarlo más flojo posible.

    La corbata es quizá la prenda con mayor valor simbólico (trasmite jerarquía, orden, seguridad, seriedad...) y eso asegura su superviviencia. Así que sus detractores decidieron utilizar ese argumento para acabar con ella. Como en Irán, donde el sentimiento anticorbata creció gracias a la campaña que sus líderes políticos realizaron para denunciar que el complemento era un símbolo de la opresión occidental que, en nombre de la identidad nacional, no debía usarse. El mensaje caló tanto que hoy la mayoría de ejecutivos iraníes visten elegantes trajes occidentales, pero sin la dichosa prenda.

    El mismo argumento se ha utilizado en Sudamérica, donde muchos líderes han sido noticia por prescindir de la polémica prenda en sus viajes oficiales a países encorbatados. Lo fue el recién elegido presidente de Bolivia, Evo Morales, por lucir un jersey en su recepción con el rey de España. Y muy posiblemente lo será el nuevo presidente de Paraguay y ex obispo católico, Fernando Lugo, que ya asistió a su toma de posesión en sandalias y sin corbata dejando claro que su pasado vinculado a la Teología de la Liberación iba a marcar su gobierno.

    Pedro Mansilla está convencido de que, para que en Occidente se extendiese esa teoría de la liberación de la corbata su no uso tendría que institucionalizarse políticamente: "Si el próximo presidente de Estados Unidos jurase su cargo sin ella, sería más fácil que empezáramos a relegarla al fondo del armario. De hecho, torres más altas han caído. En su día, John Kennedy fue el primer presidente en ser proclamado sin llevar su sombrero en la mano y aquello fue el principio del fin de esta prenda".

    "Usar corbata no te diferencia ni te da poder". Martin Varsavski, empresario fundador de Fon y Jazztel.

    "Usar corbata no te diferencia ni te da poder". Martin Varsavski, empresario fundador de Fon y Jazztel.

    La opinión del mundo de la moda sobre la corbata

    1. ¿En que año o siglo podría desaparecer la corbata del cuello de los hombres? 2. ¿Qué condiciones tendrían que darse para que el hombre se liberara de ella? 3. ¿Qué complemento pasaría a realizar el papel que hoy tiene la corbata?

    Alessandro Sartori, director creativo de Z Zegna. 1. La corbata es un signo de masculinidad y formalidad y no creo que vaya a desaparecer en un futuro próximo, aunque quizá sí tenga un aspecto diferente. 2. En un futuro lejano y tomándola como una hipótesis poco probable, si hubiera un cambio en la presión atmosférica y el hombre se viera forzado a llevar trajes espaciales, la corbata sería historia… 3. El pañuelo para el cuello vuelve a ganar importancia en el vestuario y es, quizá, el mejor competidor para usurparle el sitio a la corbata.

    Modesto Lomba, diseñador. 1. Nunca, aunque hay una actitud mucho más democrática respecto a ella. Si no la llevas no estás fuera de lugar, pero mejor si la usas. 2. La desaparición del traje, y no lo veo viable. 3. Muchos lo han intentado, pañuelos, broches... y ninguno lo han conseguido.

    Carlos Alonso, director general de Hermès Ibérica. 1. Esperemos que nunca, por el maravilloso proceso de creación al que está asociado y para que no cese el debate. 2. Cuando podamos decidir “hoy me la pongo”. 3. ¡Lo tendríamos que inventar! La corbata tiene difícil sustitución aunque, ¿por qué no coquetear con un pañuelo anudado al cuello?

    Victorio&Lucchino, diseñadores. 1. No tenemos capacidad de visión para dentro de un siglo, pero seguirá mucho tiempo vigente por su capacidad para renovarse. 2. Buscar otro complemento que la sustituya. 3. Somos defensores de ella porque no encontramos nada que pueda favorecer más a un hombre en ciertas ocasiones en las que es imprescindible su uso. Aporta prestancia y rigor en el vestir.

    Josep Abril, diseñador de Armand Basi. 1. Calculo que hacia el año 3.840… o nunca. Hace más de 300 años que nos hacemos la misma pregunta, y no desaparece porque es lista y ha sabido adaptarse y ser imprescindible. 2. Cuando los políticos o poderosos dejen de llevarla por obligación, para muchos hombres volverá a ser atractiva. La idea simplista de que simboliza el poder, ha hecho que pierda su valor estético. 3. Ninguno, estará con nosotros siempre.

    Covadonga O’Shea, presidenta de ISEM Fashion Business School. 1. No desaparecerá por lo menos en los próximos 10 o 20 años. Habrá una alternancia más marcada entre días o momentos sin corbata y actos en los que seguirá siendo algo no impuesto pero sí socialmente exigido. 2. Cuando referentes o modelos internacionales (políticos, banqueros, empresarios, familias reales...) aparezcan sin ella en actos de relevancia y se produzca un cambio de mentalidad en la vida profesional y social. 3. Cuando alguien se la quita, suele llevar una buena camisa o jersey.

    Ion Fiz, diseñador. 1. Nunca. Las modas van y vienen, pero para mí siempre ha sido una prenda muy importante. 2. Fundamentalmente atmosféricas, un cambio climático muy acusado podría ayudar a que dejase de existir. Se empieza a notar en lugares de trabajo muy calurosos… 3. Quizás el foulard o la pajarita. En la moda no hay futuro escrito… ¡podría ser cualquier cosa!

    Bruno Boglione, jefe de Diseño de Emidio Tucci. 1. Difícilmente desaparecerá. 2. No creo que haya que liberarse de ella. Está relacionada con la seriedad, confianza y pulcritud que trasmite la persona que la lleva. 3. Ninguno; la corbata es una prenda única e insustituible en el armario masculino, como los son unos buenos zapatos o un buen traje.

    Por Maribel González; Fotografías de Chema Conesa

    Fuente:  elmundo│magazine.

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    El bailarín español que ha rendido a París

    En el aire. José Martínez en un salto de la coreografía En el aire. José Martínez en un salto de la coreografía "La Bayadére".

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    u cara quizás no sea reconocida por el gran público, pero José Martínez ya ha hecho historia. Premio Nacional de danza 1999, es el único español que ha logrado firmar una coreografía para el prestigioso ballet de la Ópera de París. El 21 de octubre estrena su creación. 

    DANZA | JOSÉ MARTÍNEZ

    Si no fuese por el porte majestuoso de su cuerpo, al ver su imponente metro noventa muchos le confundirían con algún jugador de baloncesto. No ha ganado una medalla de plata olímpica, pero José Martínez (Cartagena, ı969) también es número uno en lo suyo. Posee la exclusiva Orden de Oficial de las Artes y las Letras de Francia y es Premio Nacional de Danza de España ı999. Desde ı997, es además bailarín estrella del Ballet de la Ópera Nacional de París. Es el único español que lo ha logrado, desde que Rosita Mauri (Reus, ı849-París, ı923) lo consiguiera en ı878.

    Fue hace ıı años cuando, al terminar de bailar La Sylphide, la directora, Brigitte Lefèvre, le nombró étoile de la compañía fundada en el siglo XVII por Luis XIV, el danzante Rey Sol. Su caso es único, todo un logro para cualquier bailarín que no sea francés, pues hay un cupo de un 5% para extranjeros. «A mí me abrió el camino ganar el Prix de Lausanne (Suiza), en ı987», explica.

    Y no acaban ahí sus méritos. José Martínez continúa haciendo historia: va a ser el primer español bailarín estrella de la Ópera que realice una coreografía para la compañía. Será, para mayor reto, un ballet de toda la noche y ha adquirido todavía más expectación al tratarse de la versión en danza del gran clásico del cine francés Les enfants du paradis, creado por Marcel Carné de ı943 a ı945 (la ocupación nazi paró y desbarató su rodaje), con guión de Jacques Prévert, y protagonizado por Jean-Louis Barrault y Arletty. Todo un acontecimiento, además, si tenemos en cuenta el famoso chovinismo galo.

    Su estreno, el 2ı de octubre, está próximo y la coreografía, armada. Martínez ya ha podido ver los decorados montados (han patentado un sistema de aire comprimido para moverlos), ya tiene la música adicional que le ha pedido al compositor, Marc-Olivier Dupin, y ha pulido del todo este ballet que refleja el París de ı850 y su histórico Bulevar du Temple, donde la gente disfrutaba de volatineros y funambulistas. Cientos de visionados de la película («incluso sin imagen, y es curioso, los diálogos tienen ritmo coreográfico») separan el día que Lefèvre le encargó el proyecto, tras presenciar su creación Scaramouche, de hoy. Estará acompañado al frente de la orquesta por otro español, el director Pablo Heras Casado. Y la firma española Loewe también ha querido poner su granito de arena, apoyando a nuestro bailarín estrella.

    Un comienzo casual. La llegada de José Martínez a la danza, como ha pasado con muchos chicos en décadas pasadas, fue absolutamente fortuita. Todo empezó el día que acompañó a su hermana y tenían fiesta de disfraces. «Si aquello era el ballet, genial: ‘Me apunto’, pensé. Pero cuando tomé la primera clase de barra, uf, no creía que sería tan duro», recuerda ahora. Tenía nueve años y la profesora, Pilar Molina, lo retuvo: no tendría que hacer barra y sólo se quedaría hasta el festival de fin de curso, donde bailaría como Travolta en el numerito final de Grease. «Así me enganchó. En cuanto acabé, pensé: ‘Quiero seguir en esto, sea como sea, y si hay que hacer barra, pues se hace’. Subir a un escenario se convirtió para mí en algo necesario».

    La maestra fue valiente: «Les dijo a mis padres que si quería seguir en serio, tenía que irme fuera». El resto fue cuestión de cabezonería y tesón. «Empecé a hacer cursillos, y decían: ‘El niño vale, tiene que seguir’. Mi padre esperaba la negativa de algún profesor, pero nunca llegó... Terminamos en el Centro de Danza de Rosella Hightower, en Cannes, un cambio aún más grande para todos. Allí dijeron: ‘El niño tiene cualidades… sabe poco, pero lo que hace, lo hace bien’. Encima, era el día de mi cumpleaños… Mi padre no pudo decir que no. Me subí a un autobús con ı4 años: tenía ı8 horas de viaje por delante y, también, mi futuro».

    Su padre, propietario de una tienda de ropa en Cartagena, y su madre, maestra, con cinco hijos –cuatro chicos y una chica; José es mellizo de Juan, que trabaja en un hospital–, vieron entonces cómo algo tan extraordinario como la danza entraba en sus vidas. «Nunca habíamos visto ballet, claro, ni nadie de mi familia se había dedicado a nada artístico. Mi madre sí cuenta que de pequeñito bailaba con la música de la televisión. Y en Navidad me recriminaba: ‘Quedan las copas que no rompiste bailando’».

    Con la elite. El bailarín español forma parte del exclusivo 5% para extranjeros que reserva el Ballet de la Ópera de París.

    Con la elite. El bailarín español forma parte del exclusivo 5% para extranjeros que reserva el Ballet de la Ópera de París.

    Muchas cosas del mundo de la danza les son ajenas todavía, hasta el punto de que para explicar su lesión de gemelo (que le impidió bailar en la gala de la Expo, en junio), en su familia la comparaban con la sufrida por el futbolista alemán Ballack antes de la final europea contra España. Pero la saga Martínez siempre ha sido una piña y resuena todavía el recibimiento que le hicieron en el aeropuerto, cuando ganó la medalla de oro en el Concurso de Varna (Bulgaria), en ı992.

    Ahora, con 39 años, recuerda aquel primer año en Cannes llamando desde una cabina, llorando por estar solo, sin saber francés, y bajo la férrea batuta de maestros como José Ferrán. El esfuerzo y el apoyo de su familia fueron esenciales. «¿Tú quieres bailar?», le decía su madre, «pues tienes que aguantar», conocedora de sus progresos en aquella escuela que, cada curso, les tenía en vilo con la renovación de la beca. Al año siguiente, sin embargo, todo cambió y era ella quien se quejaba: el niño no soltaba la barra de ballet y ya no quería ir a casa ni en vacaciones.

    Esa disciplina también ha sido su aliada para llevar a rajatabla su problema de corazón, ya que a los siete años le habían descubierto un soplo en una de las ramificaciones de la aorta. «Me sometieron a un cateterismo, vieron que no era grave, pero sí había que vigilarlo. Cuando empecé a bailar, no tenían claro cómo podría reaccionar y pensé que se me acababa. Mi madre, viendo el drama, le decía al cardiólogo: ‘si quiere que deje de bailar, dígaselo usted…’».

    La conclusión fue que podría seguir con la danza, pero revisándose, notaría más cansancio, y sería él quien un día diría ‘no puedo’. Por suerte, nunca tuvo que pronunciarlo y los saltos y giros en giselles, lagos y don quijotes, continúan. «Un día invité a mi cardiólogo a verme en La bella durmiente que montó Nureyev, donde hay un dificilísimo solo que dura seis minutos. Cuando volví a su consulta, me dijo: ya no te haré más pruebas de esfuerzo, no las necesito después de haberte visto bailar».

    Referencias al mito. Rudolf Nureyev sobrevuela, inevitablemente, la conversación. El mítico bailarín era director del Ballet de la Ópera de París cuando Martínez entró en la escuela, con ı8 años. Un año después, en ı988, Nureyev presidía el tribunal que elegiría nuevo cuerpo de baile. «Estaba en el centro del jurado. Cuando me vio, su cara parecía expresar, ‘¿y éste tan alto y tan flaco, qué hace aquí?’ Terminé de bailar; dejó el bolígrafo en la mesa y sonrió... En esos momentos, supe que mi sueño se cumplía».

    El genio ruso dejó en ı989 la dirección. En ı992, Martínez tuvo la suerte de participar en La Bayadère, el último ballet que Nureyev montó, estrenado tres meses antes de fallecer. En ı998, el mismo año que bailó por primera vez Don Quijote, uno de sus favoritos, recibió también el Premio Leonide Massine en Italia por su interpretación de El sombrero de tres picos, la histórica coreografía de ı9ı9 que Massine hizo para los Ballets Russes de Diaghilev, con música de Falla.

    Lo español está muy presente en el repertorio de la Ópera de París porque ha sido fundamental en la historia de la danza clásica. «Fue en su biblioteca donde supe por primera vez que en España hubo ballets en el Liceo y en el Real; nuestra tradición ha sido tan importante como en Francia». Por eso es imposible comparar su caso con España. No existe ni compañía como la parisiense, ni la figura de bailarín estrella, cuyo sueldo aproximado en el momento del nombramiento es de 4.000 euros, no mucho si se tiene en cuenta su responsabilidad, pero allí consideran que el título les reporta cachés más altos cuando son contratados en galas por el mundo.

    Futuro próximo. Lo que sí saben todos cuando entran es que con 42 años llega la jubilación. José Martínez ve cada vez más clara su dedicación a la coreografía y se siente un privilegiado por haber trabajado con grandes creadores actuales como Mats Ek o Pina Bausch. «Tengo la suerte de ser bailarín estrella y que se perfila una segunda carrera. He sido muy disciplinado y, para bailar, o lo eres, o no te mantienes. El cuerpo es nuestro instrumento de trabajo, pero el cerebro lo guía». También ha descubierto el placer de ser maestro, tras las clases magistrales que ha ofrecido por conservatorios de nuestro país «repletos de talentos».

    La situación en España le preocupa. No está de acuerdo con la forma de actuar del Ministerio de Cultura ni con su idea de que sean los artistas quienes vayan a concurso. «Si se quiere tener un ballet clásico, hay que tener un proyecto y buscar a la persona más apropiada, no al revés. El modelo de compañía ya está inventado, sólo hay que copiarlo». Claro que, en Francia, el ballet es un hecho cultural natural: el presidente Nicolas Sarkozy ya ha ido a verles, el ministro de Cultura es asiduo y, por supuesto, estará presente en el estreno de Les enfants du paradis. Pero a sus homónimos españoles no les ha visto por allí en todos estos años de diferentes legislaturas.

    En este momento de culminación de su carrera, subraya lo que ha sido el motor de sus dos décadas como profesional: «Por bailar, me hubiera ido al fin del mundo. Mi ilusión era bailar donde fuera, y si no hubiese podido en París, me habría ido a otro sitio». Reflexión de tantos bailarines españoles que un día tuvieron que salir para desarrollar una carrera imposible de hacer aquí, porque la gran compañía de repertorio que muestre los ballets desde el XVIII, hasta las creaciones del siglo XX, no existe.

    En la web del Ballet de la Ópera Nacional de París: operadeparis

    Por Cristina F. Marinero; Fotografía de Ricardo Cases

    Fuente: elmundo│magazine

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    Multan a una operadora con 55.000 € por anunciar velocidades de Internet engañosas

    Multan a una operadora con 55.000 € por anunciar velocidades de Internet engañosas
    Un internauta configurando la conexión a la Red en su ordenador.

     

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    a operadora de telecomunicaciones France Telecom (que opera en España bajo el nombre comercial de Orange) tendrá que pagar una multa de 55.000 euros tras ser sancionada por la Consejería de Economía y Consumo de la Comunidad de Madrid, donde la empresa tiene su sede social.

    • La asociación de consumidores FACUA denunció a Wanadoo en 2006 por utilizar reclamos supuestamente engañosos.
    • La Comunidad de Madrid ha decidido sancionar a France telecom, propietaria de la operadora Wanadoo en el momento de la denuncia.

    Hay usuarios que no pueden navegar ni a la décima parte de los 20 Megas

    Ésta y otras compañías fueron denunciadas por FACUA en septiembre de 2006 ante dos organismos del Gobierno central, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones (Setsi) y el Instituto Nacional del Consumo (INC). Pero éstos no tomaron las medidas necesarias para acabar con este tipo de fraudes, según informa la asociación de consumidores en su página web.

    Motivó la denuncia un anuncio en el que se promocinaba el servicio de acceso a Internet de Wanadoo con frases de reclamo como "máxima velocidad hasta 20 Mb".
    FACUA advertía en su denuncia que hay usuarios que no pueden navegar ni a la décima parte de los 20 Megas publicitados. En primer lugar, porque la velocidad baja proporcionalmente a la distancia que hay entre el domicilio del cliente y la central telefónica desde la que se le presta el servicio, debido a que aumenta la atenuación o ruido propia de la naturaleza del soporte físico, el cobre.

     Fuente: 20minutos.es

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    Siete modelos de arquitectura sostenible

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    l arquitecto Luis de Garrido acaba de presentar siete proyectos, englobados en la iniciativa GAIA, que pretende construir de aquí a 2010 y los cuales, asegura, pueden convertirse en un referente para la construcción sostenible. Muros que transpiran de forma natural, escaleras de vidrio que dejan pasar la luz del sol, galerías subterráneas por donde penetra el aire o cubiertas ajardinadas son sólo algunos de los sistemas de bioclimatización que incorporan estas viviendas sostenibles. La Asociación Nacional para La Vivienda (ANAVIF) y la Asociación Nacional para la Arquitectura Sostenible (ANAS) han participado en el proyecto.

    Modelo 1: Urbanización ecológica "Lliri Blau", Massalfassar, Valencia. Rehabilitación de una vivienda pareada.

    Innovaciones más destacadas del Modelo 1: galerías subterráneas refrescan el aire de ventilación, la partición de los espacios son desmontables y la de los baños son de vidrio, uso de leds de bajo consumo para la iluminación.

    Modelo 2: Vivienda unifamiliar de presupuesto medio en Barcelona.

    Modelo 3: Vivienda unifamiliar de presupuesto alto en Alicante.

    Innovaciones más importantes en Modelo 3: incluye la estructura de una piscina bioclimática y un sistema de muro doble que permite el desmontaje total de la vivienda, con el fin de facilitar la reparación o reutilización de todos sus componentes, incluida la propia estructura.

    Modelo 4: Vivienda unifamiliar de presupuesto bajo (prefabricada) en Jávea, Alicante.

    Innovaciones Modelo 4: sistema de refresco a base de un pequeño espacio central de tres alturas, comportamiento bioclimático, posibilidad de regular la humedad y bajo consumo energético.

    Modelo 5: Vivienda de presupuesto muy bajo (prefabricada) en Toledo.

    Innovaciones a destacar en Modelo 5: Triple piel en los cerramientos de la fachada sur para obtener el mayor aprovechamiento solar bioclimático.

    Modelo 6: Rehabilitación de una vivienda de esquina en un bloque (en la parte superior izquierda de la imagen).

    Innovaciones más destacadas del Modelo 6: paneles de vidrio en las particiones internas de la vivienda, uso de materiales ecológicos y leds para la iluminación, uso de paneles de aislamiento naturales y ecológicos a base de lana de oveja y cáñamo.

    Modelo 7: Vivienda de presupuesto extraordinariamente bajo (con contenedores) en Barcelona. Innovaciones: uso de materiales recuperados, reciclados y residuos, estructura realizada a base de contenedores portuarios desechados y consumo energético cero.

     Fuente:  soitu.es

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    Sumario de hoy, 16.10.2008

     

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